jueves, 13 de diciembre de 2007

Miguel Aleman Valdes



BIOGRAFÍA


En Sayula, una pequeña población del sur de Veracruz, nació, en 1905, Miguel Alemán Valdés, justo en los momentos en que comenzaba a presentarse un sentimiento de disgusto hacia el dictatorial gobierno de Porfirio Díaz. Ante tal situación, su padre, Miguel Alemán González trabajador del campo y pequeño comerciante se decidió, junto con un grupo de hombres, a hacer uso de las armas con el fin de lograr cambios favorables para la vida de los suyos, y también para impedir que terrenos que eran de su patrimonio pasaran, por disposición presidencial, a poder de un inversionista inglés de apellido Pearson.

Por lo tanto, hacia 1910, don Miguel Alemán González se sumó a la causa de la Revolución Mexicana y se incorporó a las actividades de guerra en la región sureña de, Acayucán. Dentro de ese ambiente de enfrentamientos, transcurrieron los primeros años de vida de Miguel Alemán Valdés justamente por esta peligrosa situación, su señora madre, Tomasa Valdés, con Miguel y sus otros dos hijos, Antonio y Carlos, salieron de su pueblo natal con dirección a la cercana población de Oluta, Ver., para reunirse con unos familiares. Es natural que en tales circunstancias la realización de los primeros estudios de este niño no fuera fácil, pues tuvo que hacerlos en diferentes escuelas y poblaciones; primero en Acayucan, después en Coatzacoalcos y, hacia 1915-1917, en la importantísirna Escuela Modelo de Orizaba, Ver., en ese momento bajo la dirección del maestro Manuel Oropeza.

La fuerte tradición de lucha de los obreros de esta zona industrial y su actitud combativo para mejorar sus condiciones de vida, seguramente impactó la conciencia y marcó de algún modo el pensamiento de Alemán Valdés.

Otra fuerte influencia la recibía del ejemplo de su padre, quien bajo las órdenes de Álvaro Obregón combatió a las fuerzas de Francisco Villa en las célebres batallas de León y Celaya en el estado de Guanajuato. Al triunfo de este grupo, Venustiano Carranza se consolidó como la figura principal de la Revolución y fue electo presidente constitucional en 1917. Fue en este año que Alemán Valdés se trasladó a la Ciudad de México para continuar sus estudios pero, por motivos personales, retornó a su estado natal.

Entretanto, en 1919, al rompimiento de Obregón con Carranza, don Miguel Alemán Gonzáléz se adhirió, al bando obregonista, el cual obtuvo la victoria y llevó a Obregón a la presidencia de México. Por su parte, en 1920 el joven Alemán Valdés ya estudiaba en la Escuela Nacional Preparatoria, en la capital de la República.

Hacia 1925 ingresó a la Escuela Nacional de Jurisprudencia para estudiar la carrera de abogado, que concluyó en 1928 al titularse con un trabajo de investigación que hacía evidente su conocimiento en asuntos laborales relacionados con accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Por esos años su padre fue diputado en la Legislatura de Veracruz y él se iniciaba como defensor de obreros en los litigios que entablaban contra los dueños de fábricas y, en particular, contra los representantes de las compañías petroleras extranjeras que maltrataban a los trabajadores.

El año de 1929 trajo una situación dividida la familia de Alemán Valdés pues Don Miguel, el padre, se opuso a la reelección del presidente Obregón, decisión que finalmente le costó la vida. Sobreponiéndose a ésta y otras condiciones adversas, Alemán Valdés inició su carrera política. En este sentido, su cercanía y colaboración con el presidente de la República, Lázaro Cárdenas, así como su propia habilidad política le permitieron, de 1936 a 1939, ser gobernador del estado de Veracruz. Fue ésta una época en la que el país experimentó una gran actividad en lo económico y social.

Durante el gobierno de Cárdenas se logró la expropiación de la industria petrolera, se repartieron tierras, se apoyó al movimiento obrero, y la industrialización del país fue un hecho que se expresó con vigor en algunas de las entidades de la República, el estado de Veracruz entre ellas. La administración de él fue congruente con la política del gobierno nacional. El reparto de tierras se hizo patente, por ejemplo, en la formación de ejidos en los municipios de Perote, Tlalixcoyan, Misantia, Cotaxtla, Fortín y Martínez de la Torre, y la industrialización cobró fuerza con el desarrollo de las comunicaciones, el crecimiento de las ciudades, el apoyo a las inversiones, a la educación y a la salud de los veracruzanos.

Estando al frente del gobierno veracruzano, Alemán Valdés fue llamado para dirigir la campaña presidencial del general Manuel Ávila Camacho, posición que le permitió ocupar el cargo de Secretario de Gobernación en el gobierno del propio Ávila Camacho. En el desempeño de esta función adquirió gran experiencia en lo referente a la política nacional e internacional, convirtiéndose, además,en un atento observador del desarrollo y participación de los grupos obreros nacionales.

Antes de terminar el periodo presidencial del general Ávila Camacho, el licenciado Alemán renunció al cargo que desempeñaba a fin de lanzar su candidatura a la presidencia de la República para el periodo 1946-1952. Al frente del gobierno nacional el presidente Miguel Alemán Valdés impulsó la política que había aplicado en su estado natal; propició el abandono de la economía tradicional, basada casi por completo en la producción agrícola para el autoconsumo; y organizó la producción del campo para destinarla al mercado extranjero y a las ciudades del país. En lo referente a la producción industrial, el gobierno de Miguel Alemán favoreció las actividades relacionadas con la producción de energía eléctrica, la explotación petrolera, la industria de la construcción y otras no menos importantes; impulsó el desarrollo del sistema carretero del país y de las comunicaciones en general. Igualmente fue importante el apoyo que dio a la educación superior, precisamente la Ciudad Universitaria, en la Ciudad de México, es obra de su gobierno.

El desarrollo de la economía permitió el crecimiento de la clase media y de la clase alta, que al ver incrementados sus recursos aumentaron su consumo de automóviles, lavadoras, planchas, estufas, ropas, herramientas etc., así como también demandaron diversos servicios. Esta demanda de productos y servicios posibilitó la formación de empresas, fábricas, hoteles, centros comerciales, etc., que recibieron apoyos muy importantes: créditos, préstamos, exención de impuestos, políticas de salarios bajos,etc. El dinamismo de la economía generó el crecimiento de una clas emedia que también exigía otros satisfactores como hospitales, mercados, escuelas, viviendas, centros de recreo, etc. El Estado, en la administración del presidente Miguel Alemán Valdés, desarrolló también una política para cubrir tales exigencias.

La imagen de las ciudades cambió rápidamente y generó una atracción para las gentes del campo que consideraban que vivir en áreas urbanas les permitiría elevar su nivel de vida.

En el gobierno de Alemán, algunas organizaciones de los trabajadores consideraron al presidente como el estadista que daba fin a los gobiernos militares de la Revolución e iniciaba una etapa de gobierno de civiles que propugnaba un desarrollo para todos con base en la industrialización del país. Para significar el compromiso que Miguel Alemán Valdés tenía con los postulados de la Revolución Mexicana y para señalar la juventud del presidente de la República, Vicente Lombardo Toledano, importante líder obrero, lo denominó *cachorro de la Revolución*.

El primero de diciembre de 1952 Miguel Alemán Valdés entregó a, otro veracruzano, Adolfo Ruiz Cortines, el poder presidencial. Pero, dado que él era un hombre menor de cincuenta años y en plenas capacidades fisicas y mentales, no se retiró totalmente de la vida pública.

Al paso del tiempo recibió reconocimientos del Gobierno del Estado de Veracruz, de la Universidad Nacional Autónoma de México y de dos Universidades de Estados Unidos. Durante el gobierno del presidente Miguel de la Madrid, el licenciado Alemán desempeñó el cargo de Presidente del Consejo Nacional de Turismo. En el desempeño de esta función murió en 1985 Miguel Alemán Valdés, iniciador de la modernidad en nuestro país, prominente político y distinguido veracruzano.